BUENOS AIRES.- Sin hacer ruido, media docena de funcionarios del FMI arribó ayer a Buenos Aires para comenzar a asesorar a la cúpula del Indec sobre la confección de un nuevo índice de precios. Se espera que entre hoy y mañana se produzca el primer contacto de los enviados del organismo internacional con los máximos directivos del ente estadístico, su directora, Ana María Edwin, y su director técnico, Norberto Itzcovich,

La aceptación de una misión técnica del Indec fue una concesión que hizo la Argentina para evitar la difusión de un informe negativo del organismo que golpeaba en el corazón de la cuestionada estadística oficial. Esta decisión fue criticada por representantes de un grupo de universidades, entre ellas, la UNT. Desde que el Indec fue intervenido a principios del 2007, sus mediciones de inflación y de pobreza fueron cayeron progresivamente en el descrédito.

Mientras todas las consultoras económicas ubican a la inflación anualizada en un 25%, el Indec dice que es apenas de entre un 8% y un 9%. Ahora, se espera que el Indec busque ir mejorando la medición de precios, pero hay dudas en el mercado sobre si la manipulación se detendrá.

El jefe de la misión técnica, Robert Rennhack -subdirector del Departamento del Hemisferio Occidental a cargo del Cono Sur (Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay)-, llegó junto a cinco funcionarios del FMI. La concesión al Fondo fue realizada por el ministro de Economía, Amado Boudou, durante un encuentro que mantuvo hace unas semanas con el número dos del organismo, John Lipsky. Boudou salió a declarar después que esta concesión no significa que la Argentina se baja los pantalones frente al FMI. La apertura al Fondo, luego de cinco años, es también un paso central en el objetivo del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de renegociar la deuda con el Club de París, por U$S 6.500 millones más intereses por U$S 1.200 millones. El Gobierno espera reducir en forma considerable esos intereses y acordar un cronograma de pagos a cinco años. (NA)